jueves, 12 de marzo de 2015

El Kin-Ball

El Kin-Ball es un deporte por equipos creado en Quebec, Canada en 1986 por Mario Demers, un profesor de educación física, con el fin de eliminar los individualismos en el deporte y fomentar la interacción positiva y la cooperación entre los miembros de cada equipo. La Federación Internacional de Kin-Ball cuenta con 3,8 millones de participantes, principalmente de Canadá, Japón, Bélgica, Francia, Suiza, España y Malasia.

REGLAS
En un partido de Kin-ball participan tres equipos de 8 jugadores, en un campo cuadrado de 20 x 20 m. De estos 8 jugadores, sólo 4 están en pista simultáneamente, pudiéndose realizar cambios ilimitados entre ellos. Los equipos deben ser mixtos Los equipos se distinguen en el campo con petos de tres colores: rosa o azul, gris y negro, un color para cada equipo. El tiempo de juego varía según el tipo de competición, estando dividido en periodos que gana un equipo cuando llega a 13 puntos.
 El juego se basa en una estrategia de saque y recepción que va involucrando a los tres equipos. El balón (1,22 m de diámetro, 1 kg) se pone en juego por uno de los equipos, mediante un saque especial en el que intervienen siempre los 4 jugadores.

El objetivo del equipo que realiza el saque (atacante) es lanzar el balón intentando dificultar al máximo la recepción para conseguir que el balón toque el suelo. El equipo atacante, antes de lanzar el balón nombra a uno de los otros 2 equipos diciendo "Omnikin" y el color del equipo al que ataca, que deberá interceptar el balón. El objetivo del equipo en recepción es evitar que el balón toque el suelo y, una vez conseguido, organizar rápidamente su saque. El balón puede ser recibido y conducido con cualquier parte del cuerpo. El balón se puede desplazar por el equipo atacante dentro de los límites de la pista antes de realizar un nuevo saque.

En todas las jugadas, tanto de saque como de recepción, intervienen todos los jugadores del equipo. El sistema de puntuación asegura que todos los equipos puntúen, ya que si un equipo comete falta, los otros dos puntúan. Esta paridad en el marcador posibilita que todos los equipos estén implicados en el partido hasta el último minuto.
Espero que os halla gustado la entrada.

jueves, 5 de marzo de 2015

Deportes de riesgo

Hoy vamos a hablar de los mayores deportes de riesgo del mundo. Llamamos deportes de riesgo aquellos deportes que se practican en situaciones peligrosas o de riesgo. por ejemplo un deporte de riego no es la escalada en roca a unos pocos metro de altura del suelo si no la escalda en una pared vertical a cientos de metros del suelo.
Bajo este concepto se agrupan muchos deportes ya existentes que implican cierta dosis de exigencia física y sobre todo, mental. Se incluyen los deportes más exigentes dentro del excursionismo (escalada en roca, escalada en hielo, etc.), y otros de reciente creación como (puenting, snowboarding, canopy, etc.).


Aquí os dejo un vídeo de los 10 deportes de riesgo mas peligrosos del mundo espero que os guste.

martes, 3 de marzo de 2015

Se desmaya en caida libre y miren lo que ocurre..

Ocurrió el pasado 14 de noviembre, pero la noticia ha trascendido esta semana. El protagonista, un joven australiano de 22 años, estuvo al borde de la muerte tras sufrir un ataque epiléptico en plena caída libre. Afortunadamente, su monitor de salto se percató inmediatamente de lo que estaba ocurriendo y pudo llegar hasta él para abrir su paracaídas a 4.000 pies de altura. A los pocos instantes recuperó la consciencia y pudo aterrizar por su propio pie.


 pinchen aquí para ver el vídeo
Ocurrió el pasado 14 de noviembre, pero la noticia ha trascendido esta semana. El protagonista, un joven australiano de 22 años, estuvo al borde de la muerte tras sufrir un ataque epiléptico en plena caída libre
Ocurrió el pasado 14 de noviembre, pero la noticia ha trascendido esta semana. El protagonista, un joven australiano de 22 años, estuvo al borde de la muerte tras sufrir un ataque epiléptico en plena caída libre
Ocurrió el pasado 14 de noviembre, pero la noticia ha trascendido esta semana. El protagonista, un joven australiano de 22 años, estuvo al borde de la muerte tras sufrir un ataque epiléptico en plena caída libre. Afortunadamente, su monitor de salto se percató inmediatamente de lo que estaba ocurriendo y pudo llegar hasta él para abrir su paracaídas a 4.000 pies de altura. A los pocos instantes recuperó la consciencia y pudo aterrizar por su propio pie.